El movimiento telúrico se sintió con fuerza en Caracas y La Guaira, obligando a miles de personas a salir nuevamente de sus viviendas. Ocurre mientras continúan las labores de rescate contrarreloj entre los escombros.
Un nuevo sismo de magnitud 4,6 sacudió la mañana de este lunes 29 de junio a Caracas y al estado de La Guaira, una de las zonas más devastadas por el doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio en Venezuela.
El temblor generó alarma entre la población, que volvió a evacuar edificios y viviendas, mientras los equipos de rescate mantienen la búsqueda de sobrevivientes.
El movimiento sísmico ocurrió poco después de las 7:00 a. m. (hora local). Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se ubicó a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, en el estado de La Guaira, y alcanzó una magnitud de 4,6.
Por su parte, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) reportó una magnitud de 4,2, con una profundidad de 2,9 kilómetros y un epicentro situado a 10 kilómetros al este de La Guaira, una de las ciudades más afectadas por los devastadores terremotos del miércoles pasado.
Se trata del movimiento sísmico más intenso registrado desde los dos terremotos consecutivos de magnitudes 7,5 y 7,2 que golpearon Venezuela el 24 de junio. «Se sintió bastante», declaró a la AFP Isamel Díaz, residente de La Guaira.
El nuevo temblor ocurre mientras rescatistas venezolanos e internacionales trabajan contra el tiempo para localizar personas atrapadas bajo los edificios colapsados. Aunque ya transcurrieron las primeras 72 horas, consideradas críticas para encontrar sobrevivientes, las labores de búsqueda continúan en distintos puntos de la zona de desastre.
El último balance oficial mantiene la cifra de 1.450 fallecidos y 3.150 heridos, mientras las autoridades no han informado un número oficial de desaparecidos. Sin embargo, Naciones Unidas estima que más de 50.000 personas permanecen desaparecidas como consecuencia del desastre.
En paralelo, continúa llegando ayuda internacional. El Gobierno de Países Bajos envió desde Curazao el buque militar HNLMS Groningen, cargado con alimentos, agua potable y una planta potabilizadora para reforzar el abastecimiento en las zonas afectadas. La tripulación también está preparada para brindar apoyo humanitario en coordinación con las autoridades venezolanas y Naciones Unidas.
Las críticas a la respuesta gubernamental también aumentan. Habitantes de La Guaira denuncian la falta de refugios, la escasa asistencia oficial y la demora para retirar los escombros donde aún permanecen familiares atrapados.