El personal del organismo electoral vigilará el cumplimiento estricto de las prohibiciones antes, durante y después de los comicios. Infringir la ley seca o difundir sondeos puede acarrear multas severas.
Con el objetivo de velar por la transparencia y el correcto desarrollo del proceso electoral, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anunció que desplegará a nivel nacional un contingente de más de 28 000 fiscalizadores para la segunda vuelta de las Elecciones 2026.
Luis Ramos, vocero de la Dirección de Fiscalización del JNE, detalló que este equipo inició este lunes 1 de junio sus jornadas de capacitación teórica y práctica.
El propósito es actualizar y reforzar sus competencias operativas para asegurar una supervisión óptima en los locales de votación y calles de todo el Perú.
«Hemos reforzado la fiscalización antes, durante y después del proceso electoral, con el fin de garantizar el respeto al voto del ciudadano», enfatizó el funcionario, precisando que se han optimizado los procedimientos internos de control.
Las restricciones electorales y sus respectivas multas
El JNE recordó el cronograma de prohibiciones que rige para los ciudadanos, agrupaciones políticas y medios de comunicación, así como las sanciones económicas por su incumplimiento.
Publicación de encuestas
Desde las 00:00 horas de este lunes 1 de junio, quedó terminantemente prohibido difundir o publicar sondeos de intención de voto en cualquier plataforma de comunicación. Las empresas o medios que violen esta norma se exponen a multas pecuniarias que superan el medio millón de soles.
Cierre de campañas
Los partidos políticos en competencia tienen como plazo máximo este jueves 4 de junio para realizar mítines, marchas o reuniones de carácter político.
Ley Seca
La restricción para la venta de bebidas alcohólicas entrará en vigencia a partir de las 08:00 horas del sábado 6 de junio y se prolongará hasta las 08:00 horas del lunes 8 de junio. Aquellos comercios que no respeten la medida recibirán una sanción económica de 3690 soles.
Con estas medidas, el máximo organismo electoral busca garantizar un ambiente de neutralidad y orden para que la ciudadanía pueda ejercer su derecho al sufragio sin condicionamientos ni contratiempos.