Un miembro del círculo de confianza del burgomaestre Rubén Cano fue detenido tras intentar sobornar a las autoridades. El operativo destapó una presunta red de extorsión que cobraba cupos a los comerciantes de Gamarra.
La madrugada de hoy, un megaoperativo contra la criminalidad organizada dejó al descubierto los oscuros manejos dentro de la municipalidad de La Victoria. Durante el allanamiento, un hombre identificado como agente de seguridad y persona de confianza del alcalde Rubén Cano, protagonizó un desesperado y fallido intento de fuga que culminó en un soborno grabado en audio.
El sujeto fue intervenido en el marco de las diligencias contra la presunta organización criminal denominada ‘Los Pulpos de La Victoria’. Esta red, según las investigaciones fiscales, operaba directamente desde la Gerencia de Fiscalización del distrito.
De acuerdo con los reportes de las autoridades, el allegado al alcalde intentó evadir la justicia saltando por una ventana de su domicilio. Para evitar ser reconocido en plena calle, se cubrió con una frazada y caminó apresuradamente. Sin embargo, agentes motorizados del serenazgo lograron interceptarlo a los pocos metros.
Al verse acorralado, el individuo recurrió al soborno, elevando su oferta desesperadamente para evitar ser entregado a la Policía Nacional del Perú (PNP). En los audios difundidos se le escucha suplicar: «No seas malo, pe. Te doy 1,000 soles. Te doy 5,000 soles. Tengo tres hijos, no seas malo, pe».
A pesar de sus súplicas y de llegar a ofrecer dinero, los agentes no cedieron y procedieron con su detención. Aunque no figuraría formalmente en la planilla del municipio, su estrecha cercanía con el alcalde lo convierte en una pieza clave para la Fiscalía.
El modus operandi de ‘Los Pulpos’
La hipótesis del Ministerio Público señala que ‘Los Pulpos de La Victoria’ iniciaron sus actividades ilícitas en el año 2023. Su estrategia consistía en utilizar los recursos de la municipalidad para lucrar ilícitamente con el espacio público en el emporio comercial de Gamarra.
¿Cómo operaban?
Realizaban intervenciones de recuperación de espacios en los Damero A y B de Gamarra para desalojar a los vendedores. Una vez «limpia» la zona, marcaban los espacios y se los volvían a vender a los comerciantes informales. Exigían pagos exorbitantes de entre S/ 1,000 y S/ 5,000 solo para acceder a un espacio, además de imponer cuotas semanales y un «peaje» diario de S/ 10 a S/ 20.
El escándalo ha salpicado directamente a la máxima autoridad edil. La Fiscalía contra el Crimen Organizado ha puesto la lupa sobre las finanzas del alcalde Rubén Cano, tras detectar movimientos bancarios sospechosos que superarían los 8 millones de dólares.
El burgomaestre, en su faceta de empresario, deberá sustentar el origen legal de dicho patrimonio. El megaoperativo incluyó el allanamiento de propiedades en distritos como La Molina y San Luis, dejando un saldo de 14 personas con detención preliminar por 15 días.
Por su parte, los empresarios de Gamarra no han ocultado su rechazo. Susana Saldaña, representante de los gremios comerciales, lamentó profundamente la situación, destacando lo grave que resulta que la extorsión provenga de la propia municipalidad.
Además, Saldaña lanzó una dura advertencia sobre las fallas del operativo, señalando que el presunto líder de la organización, alias ‘Pulpo’, logró escapar antes de ser capturado. «Si hay un líder de una organización criminal, lo primero que tienes que asegurar es al líder. ¿Cómo se escapó? ¿Alguien le avisó?», sentenció la dirigente.