Dos desquiciados sujetos entraron a una vivienda y atacaron a toda la familia.

El distrito de Majes, en Arequipa, amaneció sumido en el horror tras un brutal ataque con hacha a toda una familia que dejó un padre de familia muerto, su esposa y sus tres hijos menores de edad gravemente heridos. El sangriento hecho ocurrió en el asentamiento humano E-2, sector La Colina, generando indignación y temor entre los vecinos.

Según información policial preliminar, el ataque se registró la madrugada de este martes en una vivienda ubicada en el eriazo de la parcela 67, cerca de la empresa agroindustrial Danper. Dos sujetos irrumpieron en el domicilio y, armados con hachas, desataron una violencia extrema contra toda la familia.

La escena encontrada por las autoridades es desgarradora. En una de las habitaciones, dos niños de aproximadamente 10 y 13 años fueron hallados con cortes profundos en el rostro, evidenciando la brutalidad del ataque que no respetó ni la edad ni la indefensión de las víctimas.

En otra habitación, una adolescente de 15 años fue encontrada gravemente herida, mientras que la madre de familia, identificada como Roberta Calsín Pacompia, presentaba múltiples heridas en la cabeza, rostro y cuerpo tras intentar defender a sus hijos de los agresores.

De manera milagrosa, una niña de aproximadamente 5 años resultó ilesa en medio de la masacre, lo que contrasta con la tragedia que envolvió al resto de la familia. Sin embargo, el golpe más devastador fue el hallazgo del padre de familia, Gerardo Calsín Cari, de 48 años, quien fue encontrado sin vida dentro de la vivienda.

Las primeras investigaciones apuntan a que uno de los atacantes sería el exenamorado de una joven del entorno familiar, quien habría actuado por venganza tras una denuncia previa. Este dato ha generado aún más indignación entre la población, que exige justicia inmediata.

Horas después del crimen, agentes de la Seincri de Majes lograron capturar a los presuntos responsables: los hermanos Tony Badany y Fray Armando Ccoyuri Chumbisuca. Ambos fueron detenidos en el puesto de salud de Sondor, en Santa Isabel de Siguas, tras presentar heridas en las manos que levantaron sospechas.

La intervención fue posible gracias a la alerta de vecinos, quienes reconocieron a los sospechosos. Mientras tanto, la Policía continúa con las investigaciones para esclarecer completamente los hechos y determinar las responsabilidades en este crimen que ha conmocionado a toda Arequipa.

En medio de la indignación generalizada, los heridos más graves fueron trasladados al Hospital Honorio Delgado Espinoza, donde reciben atención especializada debido a la gravedad de sus lesiones. La población de Majes exige sanciones ejemplares y acciones urgentes frente a la creciente inseguridad que azota la región.

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