El presidente de Estados Unidos advirtió que volverá a atacar militarmente a Irán si Teherán no respeta el protocolo que será firmado en Suiza para poner fin al conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que ordenará nuevos bombardeos contra Irán si el gobierno de Teherán incumple el acuerdo destinado a poner fin a la reciente guerra en Oriente Medio.
Las declaraciones fueron realizadas en la ciudad francesa de Evian, donde participa en la cumbre del G7, a dos días de la firma en Suiza de un protocolo de entendimiento entre Washington y Teherán para avanzar hacia una solución definitiva del conflicto.
“Es un protocolo de acuerdo y, si no se comportan, volveremos de inmediato a lanzar bombas justo en toda la cabeza”, declaró Trump ante periodistas durante una reunión con el presidente de Egipto, Abdel Fatah al Sisi.
El mandatario estadounidense defendió su postura al afirmar que Irán “se portó mal durante 47 años”, en alusión al régimen surgido tras la Revolución Islámica de 1979, que derrocó al sah Mohammad Reza Pahlavi, entonces aliado de Estados Unidos.
Las declaraciones de Trump contrastan con el tono más optimista expresado por varios líderes del G7, quienes consideran el acuerdo una oportunidad histórica para impedir que Irán desarrolle armas nucleares y para contribuir a la estabilidad de una región afectada por meses de enfrentamientos.
EXPECTATIVA
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán comenzó el 28 de febrero con una serie de ataques aéreos que culminaron con la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Durante las cinco semanas de conflicto también fallecieron otras figuras clave del aparato político y militar iraní.
Luego de intensos combates y ante la creciente presión internacional, las partes acordaron una tregua que entró en vigor el pasado 8 de abril.
De acuerdo con lo previsto, este viernes se firmará en Suiza un protocolo de acuerdo que dará inicio a una nueva etapa de negociaciones. Las conversaciones para alcanzar un pacto definitivo se extenderán durante 60 días y abordarán temas relacionados con la seguridad regional, el programa nuclear iraní y los mecanismos de verificación y cumplimiento.
Las declaraciones de Trump evidencian que, pese a los avances diplomáticos, Estados Unidos mantiene una política de máxima presión sobre Teherán y no descarta recurrir nuevamente a la fuerza militar si considera que Irán incumple los compromisos asumidos.