En su carta de renuncia, el ahora exministro aludió a discrepancias sobre el manejo de acuerdos internacionales que involucran criterios de integridad, transparencia y mecanismos anticorrupción. Su salida ocurre a horas de una interpelación en el Congreso por la demora en la entrada en vigencia del acuerdo comercial entre Perú y Brasil.
José Fernando Reyes Llanos renunció este miércoles 3 de junio al cargo de ministro de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), en medio de la controversia generada por la demora en la entrada en vigencia del Acuerdo de Profundización Económico Comercial entre Perú y Brasil y cuando se encontraba próximo a ser interpelado por el Congreso.
La carta de renuncia, dirigida al presidente José María Balcázar Zelada, contiene referencias que han generado especial atención debido a las razones expuestas por el ahora exministro para dejar el cargo.
‘La decisión que hoy adopto responde a razones estrictamente vinculadas a convicciones profesionales y principios institucionales’, señala Reyes en el documento.
Sin embargo, el punto más sensible aparece cuando se refiere a la conducción de acuerdos internacionales. El exministro sostiene que los temas vinculados a ‘acuerdos o entendimientos internacionales’ que puedan involucrar aspectos relacionados con ‘integridad, transparencia y mecanismos anticorrupción’ requieren una evaluación que vaya más allá de criterios políticos o comerciales inmediatos.
Asimismo, advierte que estas decisiones deben considerar la reputación institucional del país y los estándares de gobernanza pública que Perú está llamado a fortalecer ante la comunidad internacional.
‘Considero que la conducción de temas vinculados a acuerdos o entendimientos internacionales —especialmente aquellos que podrían involucrar componentes relacionados con integridad, transparencia y mecanismos anticorrupción— exige no solo una evaluación de oportunidad comercial o política inmediata’, señala la carta.
Mincetur: renuncia en medio de cuestionamientos
La salida de Reyes se produce en un contexto marcado por las críticas alrededor del acuerdo comercial con Brasil, cuya aplicación continúa pendiente pese a haber sido negociado y aprobado por ambos países.El ahora exministro también afirma que, siendo consecuente con su posición técnica sobre estas materias y con la necesidad de salvaguardar los intereses del Estado, consideró pertinente «dar un paso al costado».