Plantean que no se incluya el financiamiento privado y proponen crear un impuesto para las mineras.
Luego de que la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, informara que la Nueva Carretera Central ahora costará S/30,000 millones y ya no S/12,000 millones como se estimaba cuando se viabilizó, la izquierda aprovechó el momento para involucrarse en el proyecto.
A través del Bloque Democrático Popular, se presentó un proyecto de ley que «asegura el financiamiento y ejecución» de esta obra en donde se señala que para efectos de la planificación, diseño y supervisión, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones podrá implementar mecanismos de asistencia técnica especializada, incluyendo la contratación de una Oficina de Gestión de Proyectos (PMO por sus siglas en inglés).
También refiere que se podrán celebrar convenios de gobierno a gobierno u otros instrumentos de gestión permitidos por la normativa vigente. No obstante, aclara que la ejecución de esta obra «no podrá realizarse bajo las modalidades de concesión», es decir, no aceptan el financiamiento privado.
Además, señala que se faculta al Ejecutivo para que apruebe incorporaciones presupuestarias a fin de garantizar el financiamiento y la ejecución del proyecto de la Nueva Carretera Central.
MÁS IMPUESTOS
Por si esto no fuera poco, la iniciativa también plantea la creación del Impuesto a la Renta Extraordinaria Minera (IREM), que es independiente al Impuesto a la renta y las regalías. Los fondos recaudados, según la propuesta, será para el financiamiento de la Nueva Carretera Central.
«Para efectos de la presente ley, la tasa de sobreganancia se calcula de acuerdo con la porción de la cotización internacional de los metales que excede al Precio Base», se lee en la iniciativa parlamentaria.