Las fuerzas del orden incautaron el vienes fusiles Galil, subametralladoras Uzi, Fusiles FAL, carabinas, lanzagranadas y municiones en una bocamina en el sector Los Alisos donde fueron intervenidas 71 personas, entre ellas tres mujeres.
Tres fusiles Galil, cuatro subametralladoras Uzi, una carabina, un lanzagranadas y un fusil FAL, además de armamento de alta precisión destinado a francotiradores, municiones de diversos calibres y cargadores específicos para ese armamento. Este es el arsenal que se halló en una bocamina en Pataz, donde fueron intervenidas 71 personas, entre ellas tres mujeres, presuntamente vinculadas a actividades ilícitas.
La intervención, ejecutada el viernes último tras un paciente trabajo de inteligencia, permitió ubicar la bocamina en la zona de Las Porfirias, en el sector Los Alisos. Allí se encontraba refugiado ese grupo de ‘mineros’.
Todos fueron retenidos durante el despliegue táctico por efectivos de las unidades especializadas GRECO y FEC, junto con fuerzas militares.
Pero ¿cómo llegan esas armas a esa zona de La Libertad? Fuentes policiales de La República aseguran que estas armas ingresan a Pataz principalmente a través de rutas ilegales vinculadas al narcotráfico y a la minería ilegal.
“El armamento no solo proviene del tráfico ilícito, sino es alquilado por horas, y es utilizado para proteger bocaminas. Estas armas, incluyendo fusiles de guerra y explosivos, llegan a zonas de alta peligrosidad, aunque son incautadas frecuentemente en operaciones conjuntas entre la Policía Nacional y el Ejército”, indica un agente de la Dirección de Inteligencia (Dirin).
El Gobierno ha reforzado la seguridad con un comando unificado, ha detenido a decenas de personas y ha implementado puestos de control en la zona; pero esto parece insuficiente.
En marzo, la Coordinación Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental (FEMA) alertó sobre limitaciones operativas en la lucha contra la minería ilegal en la provincia de Pataz, debido a la ausencia de entidades clave como el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y la Sucamec en la zona.
Estas observaciones se dieron durante las reuniones de coordinación con el Comando Unificado de Pataz (Cupaz), orientadas a fortalecer la articulación interinstitucional frente a la criminalidad organizada vinculada a esta actividad.
Por ejemplo, el 9 de marzo se advirtió que solo un especialista de la Gerencia Regional de Energía, Minas e Hidrocarburos de La Libertad operaba en el puesto de control de Calquiche.
Asimismo, se evidenció la ausencia de personal del Minem, lo que restringe la ejecución de operativos, dado su rol técnico en la verificación de información requerida conforme al Decreto Legislativo N.° 1100.
En una sesión del 25 de marzo se reiteró la falta de organismos como el Minem y la Sucamec, cuya participación es clave para validar información sobre bocaminas ilegales y para el control de armas, municiones y explosivos.
En las reuniones también se identificó una limitada presencia de personal estatal en bases operativas como Vijus, Shicun, Calquiche y Pamparacra, además de una reducción del contingente policial en comparación con periodos anteriores.
Esta situación dificulta la ejecución de acciones contra la minería ilegal, incluso cuando se cuenta con información sobre posibles actividades ilícitas, ya que no es posible intervenir sin validación técnica.
Ante este escenario, la FEMA enfatizó la necesidad de contar con la designación permanente de funcionarios del Minem y la Sucamec, especialmente en el contexto del estado de emergencia vigente en Pataz.