EsSalud en el ojo de la tormenta: Envían a paciente con hombro dislocado a casa con analgésicos

Indignación en Comas. Un asegurado de EsSalud fue retirado de la emergencia del hospital Marino Molina con la indicación de regresar en 15 días.
El hospital Marino Molina de EsSalud, ubicado en el distrito de Comas, vuelve a estar en el centro de la polémica tras la denuncia pública de un paciente que asegura haber sido enviado a su domicilio con el hombro dislocado, pese a acudir por emergencia tras un accidente.
Se trata de Nolberto Cruz, quien sufrió un accidente la mañana del mismo día cuando se dirigía a su trabajo en bicicleta. Según relató ante cámaras de Latina Noticias, el impacto contra un muro lo lanzó varios metros, dejándolo con el hombro fuera de lugar y con un dolor intenso.
“Me impacté contra un muro y salí disparado”, contó el asegurado, visiblemente afectado. De inmediato se trasladó al área de emergencia del hospital Marino Molina, esperando una atención urgente debido a la evidente deformación en su hombro y la imposibilidad de mover el brazo con normalidad
Sin embargo, lejos de recibir una intervención inmediata, asegura que el personal médico le indicó que primero debía someterse a análisis y luego esperar la programación de una eventual cirugía.
“Tengo que esperar que salgan los análisis y después recién que me programen la cita para que me puedan operar. Mientras tanto, tengo que aguantar este dolor”, manifestó.
Cruz afirma que fue dado de alta el mismo día, pese a que su hombro continuaba dislocado. Como única indicación, le recetaron tramadol y naproxeno, además de pedirle que regrese en quince días. “Me han dicho que vuelva en quince días. Me mandan así, con el hombro dislocado y con calmantes nada más”, denunció.
Ante la falta de una solución inmediata en el sistema público, el paciente evalúa operarse en una clínica privada con apoyo económico de su familia, a pesar de ser asegurado y aportar mensualmente a EsSalud.
Adultos mayores denuncian demoras y falta de especialidades
El caso de Nolberto Cruz no sería aislado. En los exteriores del hospital Marino Molina, decenas de pacientes —en su mayoría adultos mayores— aprovecharon la presencia de la prensa para expresar su malestar por lo que consideran un abandono sistemático.
Varios asegurados señalaron que deben llegar desde las tres o cuatro de la madrugada para intentar obtener una cita, muchas veces sin éxito. Otros denunciaron que los resultados de exámenes pueden tardar hasta dos meses, generando incertidumbre sobre su estado de salud.
Una paciente relató que padece depresión y que le informaron que dicha especialidad no está disponible en el hospital. “Me dicen que me vaya a Noguchi, pero yo aporto aquí. ¿Cómo me voy a ir a otro hospital?”, cuestionó, evidenciando la frustración de quienes sienten que no reciben atención integral en su propio centro asistencial.
La mujer añadió que la demora en la entrega de resultados médicos pone en riesgo su bienestar. “Uno no sabe si está bien o si el colesterol se le ha subido más”, expresó.



