Ernesto Álvarez, titular de la PCM, advirtió que el país se prepara para un posible agravamiento del conflicto en Venezuela.
El Presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, informó que el Perú ha intensificado la vigilancia en sus fronteras con contingentes policiales y militares.
El premier advirtió que, de escalar el conflicto en Venezuela hacia una guerra civil, el despliegue de seguridad se incrementará para mitigar los riesgos de una nueva crisis migratoria masiva.
El titular de la PCM señaló que el resguardo fronterizo actual es una respuesta preventiva. Sin embargo, enfatizó que la presencia de efectivos será «proporcional a la gravedad de la amenaza» que surja en los próximos días.
Álvarez reconoció la complejidad de la geografía peruana, admitiendo que el control absoluto es un desafío debido a la diversidad del territorio.
Por otro lado, el premier alertó sobre el «tráfico hormiga» que suele ocurrir en áreas agrestes de la selva, la sierra y el desierto, puntos por donde el ingreso irregular es más difícil de fiscalizar.
Restricciones para cúpulas del régimen de Maduro
Respecto a las nuevas políticas migratorias, el jefe del Gabinete fue enfático al señalar que el Perú ha endurecido los requisitos para la obtención de documentos legales. El objetivo, según explicó, es evitar que funcionarios del régimen venezolano intenten refugiarse en el país ante un eventual cambio de gobierno o intervención militar.
«El Perú no tiene ningún interés en acoger a personas que hayan colaborado con las dictaduras de Chávez o Maduro», sentenció Álvarez a Conexión Perú.
Postura ante la OEA
El Premier reafirmó que la posición del Gobierno peruano ante OEA es de total respaldo a una transición democrática. Asimismo, reiteró el desconocimiento a la legitimidad de Nicolás Maduro como presidente, asegurando que el control político real sobre dicho país es ejercido desde Cuba.