La casa de estudios destacó su aporte a la estabilidad macroeconómica del país, el fortalecimiento de la institucionalidad económica y su trayectoria académica y profesional de más de cuatro décadas.
La Universidad Andina del Cusco otorgó el grado de doctor honoris causa al presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCR), Julio Velarde, en reconocimiento a su contribución al desarrollo de la ciencia económica, su liderazgo institucional y su influencia en la formación de generaciones de economistas.
Durante la ceremonia celebrada hoy, la universidad resaltó que Velarde constituye un referente de excelencia para la comunidad académica y que su trayectoria ha contribuido de manera significativa al desarrollo del Perú.
La distinción fue aprobada por el Consejo Universitario al considerar sus aportes a la investigación, la docencia y la gestión económica tanto en el ámbito nacional como internacional.
La sustentación estuvo a cargo de la doctora Soledad Urrutia Mellado, quien presentó la postulación en representación de la Facultad de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables.
En su intervención señaló que Velarde es una de las figuras más destacadas de la economía peruana y latinoamericana contemporánea, y destacó su trayectoria de más de cuatro décadas de servicio público y académico.
Argumentos para la distinción
Entre los argumentos expuestos para justificar el reconocimiento, la académica mencionó su papel al frente del BCR desde 2006, cargo en el que ha sido ratificado por distintos gobiernos.
Asimismo, resaltó que bajo su conducción la institución consolidó una política monetaria reconocida internacionalmente por su eficiencia, transparencia e independencia, lo que permitió preservar la estabilidad macroeconómica, fortalecer las reservas internacionales y enfrentar episodios como la crisis financiera global de 2008 y la pandemia del COVID-19.
La Universidad Andina del Cusco también destacó que la influencia de Velarde trasciende la gestión monetaria.
Según la sustentación académica, su legado se refleja en el fortalecimiento de la institucionalidad económica, la formación de capital humano especializado y la promoción de una cultura económica que ha contribuido al crecimiento, la inversión, la generación de empleo y la reducción de la pobreza.
Además, subrayó que los principios que han guiado su carrera, como la excelencia académica, la ética, la responsabilidad pública y la vocación de servicio, guardan plena concordancia con los valores de la institución.