Para el abogado Gilberto Carrasco, exintegrante del JEE Chiclayo, los Zunini intentarían convertirse en los “Kennedy del Norte”.
El discurso de la izquierda en el Perú siempre ha tenido una palabra de cabecera: democratización. Se habla de romper monopolios, de abrir espacios públicos al pueblo y de acabar con viejas argollas coloniales o empresariales que capturan el poder. Sin embargo, cuando se revisa con lupa la interna de los partidos que enarbolan estas banderas, el panorama suele parecerse más a una junta de accionistas familiar.
El ejemplo más fresco y preocupante de esta contradicción se estaría cocinando en Lambayeque, con Juntos Por el Perú (JPP), región a la que llegará este sábado el candidato presidencial Roberto Sánchez. Y es que, a diferencia de otras agrupaciones que, por falta de afiliados, a duras penas han logrado completar y presentar sus listas para las elecciones internas en la región, en el partido del también congresista, las listas de candidatos y el control de los comités partidarios han comenzado a mostrar un patrón inconfundible: la presencia sistemática de padres, hijos, hermanos y parientes directos copando las opciones electorales.
Para entender lo que ocurre en las provincias de Chiclayo, Lambayeque o Ferreñafe, no hace falta mirar muy lejos; basta con observar la cúspide de la organización, por ejemplo, al hermanísimo William Ricardo Sánchez Palomino quien ha fungido como presidente del Comité Electoral Nacional del partido. Cuando el responsable de fiscalizar los ingresos y armar los padrones nacionales es el hermano del candidato presidencial, el principio de transparencia se convierte en un chiste de mesa dominical.
No obstante, este ‘modelo de gestión familiar’ ha encontrado en Lambayeque un terreno fértil para replicarse, de ganar la segunda vuelta, a nivel nacional. Amparados en la herencia del antiguo Partido Humanista —la estructura legal que dio vida a JPP—, los círculos cerrados locales operan bajo la misma lógica de desconfianza hacia los cuadros externos.
EL PODER SE QUEDA EN CASA
En Lambayeque, el vocero y secretario nacional de Juntos Por el Perú, Ernesto Zunini Yerrén, ha logrado no solo que su hermano Gustavo ancle como funcionario en la Sociedad de Beneficencia de Chiclayo con el aval de la alcaldesa Janet Cubas, sino que ahora su padre, Walter Zunini Chira, actual regidor en la ciudad evocadora, integre la lista de aspirantes a concejales de JPP por la provincia de Lambayeque.
Similar situación pasa con el dirigente regional de Juntos Por el Perú, Nilo Guamuro Altamirano, quien no solo logró que una de sus hijas se ganara un cargo en la entidad benefactora, junto al hermano de Zunini, sino también que ahora se incluya a sus hijas Janeth del Rocío y Jackeline Vanessa Guamuro Caicay de Marroquín como aspirantes titulares a concejales por la provincia de Chiclayo.
Uno más. Edgar Adrianzén Saona, quien hasta hace unos meses fuera mandamás en la Beneficencia de Chiclayo, ahora da el salto como candidato a regidor en la Municipalidad Distrital de La Victoria; acompañado de su hermana Marita Cecilia Adrianzén Saona, quien se apuntala como candidata accesitaria a concejal por la provincia de Chiclayo.
Otro en la nómina es César Alberto Guzmán Vigo, viejo militante de JPP en Lambayeque quien, de accesitario a regidor en Chiclayo en 2018, integrando la plancha de la hoy alcaldesa Janet Cubas, ahora copa la lista de concejales. Su hijo Juan Carlos Guzmán Saavedra también es afortunado. De funcionario de la Beneficencia de Chiclayo ahora quiere ser electo como concejal en la comuna de la Capital de la Amistad.
El candidato a alcalde de Chiclayo, Félix Orlando Gamarra Reyes, viejo afiliado de JPP, tampoco se queda atrás. El político también logró que su hermana Elvia Cecilia –también militante del partido de izquierda– sea tentada como candidata a regidora en la comuna distrital de José Leonardo Ortiz.
Así pues, la lista parece ser larga, y en ella – entre otros – figuran los hermanos Billy Víctor y Angélica Leticia Estrada Tejada. El primero como accesitario a gobernador regional de Lambayeque; mientras la segunda como aspirante a concejal por la provincia de Lambayeque.
Otra pareja de hermanos son Neri Alfredo Nieto Peche (candidato a alcalde distrital de Pacora) e Irma Nieto Peche (regiduría de Lambayeque). Sigue la lista con Paola Lisbet y Jennifer Estany Barrantes Garnique, candidatas a regidoras en Chiclayo y Monsefú, respectivamente.
Igualmente los hermanos Bernardino y Ada Silvia de la Cruz Reyes, aspirantes a concejales en Ferreñafe y José Leonardo Ortiz, respectivamente, así como las hermanas Alexandra Beatriz e Hilda Mariela Cieza Ipanaqué. Ambas postulan al cargo de regidoras en la comuna de Ferreñafe. La nómina es aún extensa y en ella también figuran otros hermanos como José Luis y Yuly Sánchez Santisteban; Erika Fiorela y Edgar Nicolás De la Cruz; Walter y Mergilda De la Cruz; Reymundo y Abel Huamán Cajo; entre otros.
“LOS KENNEDY DEL NORTE”
Para el exintegrante del Jurado Electoral Especial – JEE Chiclayo, abogado Gilberto Carrasco Lucero, la respuesta a la interrogante es puramente estratégica: el endoso del capital político y la garantía de lealtad absoluta. En una región políticamente fragmentada y propensa al transfuguismo, los líderes locales prefieren asegurar que los cupos de poder y los recursos de campaña queden dentro del núcleo familiar; siendo nocivas para la salud democrática las consecuencias de esta práctica en Lambayeque.
“A diferencia de otros partidos políticos que carecen de militantes, en JPP la figura es diferente. Creo que pasa más por un acto desesperado de conservar el poder. Claramente, se advierte un ánimo de acomodo, de copar el Estado con sus familiares a sabiendas de que pasaban a una segunda vuelta”, puntualiza.
Carrasco, finalmente, asegura que, en Lambayeque, los Zunini intentan convertirse en los “Kennedy del Norte”, como los Acuña. “Los marea el poder, ahora más que antes. Parece que han visto esa gran oportunidad que no buscarán desaprovechar”, acota.
Al respecto, Walter Zunini Chira, fundador del Partido Humanista y de Juntos Por el Perú, niega tal copamiento familiar en las listas municipales y regionales en Lambayeque, enfatizando en que solo practican la democracia orgánica y política, siendo la propia militancia la que ha tomado los acuerdos. “En mi caso, acepté integrar la lista de concejal porque necesitamos fortalecer la presencia del partido, que se ve combinada con cuadros jóvenes con experiencia y capacidad, porque hemos adolecido de gente que llega al cargo y luego nos da una bofetada, como pasó con los alcaldes Elber Requejo en José Leonardo Ortiz, Shirley Castañeda en San José y Juan Pablo Santamaría en Íllimo”, acotó.
Así las cosas por Lambayeque. ¿Qué estará pasando en las otras regiones donde incluso JPP ha tenido mayor votación? Pronto lo conoceremos.