El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú sostuvieron que la patrulla fue atacada por presuntos integrantes de redes ligadas al narcotráfico y que la respuesta se dio en legítima defensa.
El Ministerio Público ordenó la liberación de ocho militares y tres civiles que permanecían detenidos tras el operativo realizado en la carretera Colcabamba–Ayacucho, en la provincia de Tayacaja, región Huancavelica, que terminó con cinco personas fallecidas y dos heridas.
Los investigados continúan siendo procesados por el presunto delito de homicidio calificado.
Se trata de los militares Luis Montenegro, Brayan Fernández, Douglas Villacorta, Edilberto Marcos, Andy Sánchez, Jorge Aguilar, Américo Vásquez y Fernando Córdova.
Según la disposición fiscal, emitida por el Primer Despacho de la Fiscalía Penal de Tayacaja, y difundida por RPP no existen por ahora elementos suficientes para establecer la responsabilidad individual de los intervenidos.
¿La razón? Faltan pericias balísticas y otras diligencias técnicas consideradas esenciales para esclarecer lo ocurrido.
Entre las pruebas pendientes figuran la homologación de armas y casquillos, así como la inspección técnica del vehículo intervenido durante la operación desarrollada la madrugada del 25 de abril.
La Fiscalía también cuestionó que parte de la información policial fuera remitida de manera incompleta y fuera del plazo establecido, de acuerdo con el citado medio.
De acuerdo con la versión inicial recogida en el expediente, una patrulla del Ejército del Perú intervino una camioneta Toyota Hilux cuyo conductor no habría acatado la orden de detenerse. Luego, desde el vehículo se habrían realizado disparos contra los militares, quienes respondieron al fuego.
VERSIONES DISTINTAS
Según algunas indagaciones, no habría existido intercambio de disparos, sino un ataque unidireccional contra una camioneta ocupada por civiles que se encontraban desarmados. Aunque algunos señalan que en la unidad no había armmas ni drogas, Perú21 recogió ayer una versión distinta.
Ricardo Jampier Acuña Quispe, quien fue intervenido por las autoridades y que señaló que era parte del grupo que se desplazaba en la zona, reveló que fue contratado junto a cincuenta personas para trasladar droga.
De acuerdo a lo dicho, cargó aproximadamente 13 kilos en una mochila. Tras varios días de caminata, abordó una camioneta junto a otros ocupantes, entre ellos su primo, Eber Soto Quispe, quien figura entre los fallecidos.
Por su parte, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú sostuvieron que la patrulla fue atacada por presuntos integrantes de redes ligadas al narcotráfico y que la respuesta se dio en legítima defensa.
Los once investigados deberán acudir a todas las citaciones del Ministerio Público, no variar su domicilio y abstenerse de involucrarse en nuevos hechos ilícitos mientras duren las pesquisas.