El viudo de Edita Guerrero desmintió al líder de la orquesta, acusándolo de no visitar a sus sobrinos en años y de haberle negado a los menores la herencia que les correspondía por su madre.
A casi 12 años del fallecimiento de Edita Guerrero Neira, las heridas entre su viudo, Paul Olórtiga, y la familia fundadora de Corazón Serrano han vuelto a abrirse. Una reciente entrevista de Edwin Guerrero ha desatado la furia del odontólogo, quien ahora amenaza con llevar el conflicto a los tribunales.
Todo comenzó cuando Edwin Guerrero, en el pódcast ‘La Linares’, aseguró que ni él ni su hermana Yrma tienen permitido acercarse a sus sobrinos debido a los problemas legales del pasado.
«No nos permiten acercarnos, es lo real», afirmó Edwin, aunque luego intentó suavizar el comentario diciendo que sabía que el hijo mayor de Edita es un talentoso futbolista.
«Nunca vinieron a verlos»
Olórtiga no tardó en reaccionar a través de sus redes sociales, calificando las declaraciones de su excuñado como mentiras mediáticas. El viudo fue tajante al señalar que los hermanos Guerrero nunca han mostrado interés real por los niños.
«Simplemente yo amo a mis hijos y no merecen estar en juegos mediáticos con mentiras. No es justo tirar la piedra y esconder la mano», expresó Olórtiga, enfatizando que él ha costeado solo la crianza y educación de sus hijos gracias a su profesión.
Acusaciones por la herencia de Edita
Uno de los puntos más polémicos de su descargo fue la denuncia pública sobre los derechos laborales de la fallecida cantante. Según Olórtiga, la orquesta habría perjudicado económicamente a los hijos de Edita.
Paul asegura que, a pesar de ser fundadora, la empresa puso a Edita como «trabajadora» para evitar otorgarles a sus herederos los beneficios y acciones que legalmente les correspondían.
«Mis hijos han estudiado en los mejores colegios gracias a mi profesión, sabiendo todo el Perú que su madre fue fundadora», añadió.
El conflicto no se quedará solo en descargos de Facebook. Olórtiga lanzó un ultimátum de 48 horas para que Edwin Guerrero se retracte públicamente por lo que considera una difamación que afecta la tranquilidad de sus hijos.
«Si no se retracta, te mandaré la carta notarial por difamación. Pido respeto, sobre todo por mis hijos, que merecen crecer lejos de conflictos», concluyó el odontólogo, quien reafirmó que no necesita de «este tipo de shows» para destacar profesionalmente.