Oro rompe nuevo récord por tensión geopolítica en torno a Groenlandia

La firmeza de Trump sobre Groenlandia dispara la demanda de refugio y lleva al oro a máximos históricos e impulsa al cobre.
El oro marcó un nuevo máximo histórico, acercándose a los 4,900 dólares por onza, impulsado por el aumento de la tensión geopolítica luego de que Donald Trump reafirmara su intención de tomar control de Groenlandia. El episodio ha intensificado la aversión al riesgo, debilitado al dólar y reforzado la búsqueda de activos refugio.
El metal precioso llegó a cotizar cerca de los 4,890 dólares por onza, con un avance superior al 2% en la jornada, acumulando una revalorización de más de 75% en los últimos 12 meses, de acuerdo con datos de Bloomberg. El movimiento se da en paralelo a caídas en el dólar y en los bonos del Tesoro de largo plazo, una combinación que ha favorecido con fuerza al oro.
“El repunte del oro tiene que ver con la confianza. Por ahora, la confianza se ha doblado, pero no se ha roto”, señaló Daniel Ghali, estratega senior de materias primas en TD Securities, en declaraciones a Bloomberg. Añadió que, si ese quiebre se produce, “el impulso se mantendrá por más tiempo”.
Desde el mercado, las expectativas comienzan a desplazarse hacia niveles inéditos. “Esperamos que el oro supere los 5,000 dólares por onza, a medida que los inversionistas sigan buscando activos refugio y de cobertura frente a la inflación”, afirmó John Meyer, analista de SP Angel, citado por Reuters, aunque advirtió que el ritmo podría moderarse si disminuyen las compras financieras.
Goldman Sachs también mantiene una visión positiva. “El oro sigue siendo nuestra convicción más fuerte”, indicó Daan Struyven, codirector de investigación de materias primas del banco, al señalar a Bloomberg que su escenario base apunta a un precio de 4,900 dólares por onza, con riesgos al alza si se amplía la diversificación fuera de activos financieros tradicionales.
El repunte no se limita al oro. La tensión en torno a Groenlandia también impulsa a otros metales. El cobre avanza hacia los 13,000 dólares por tonelada, apoyado en flujos hacia Estados Unidos y en un contexto de creciente desconfianza sobre monedas y deuda soberana. Según Bloomberg, este entorno fortalece la llamada “operación de depreciación”, que favorece tanto a metales preciosos como industriales.



