Irán dice que no negociará con Estados Unidos si no cesan las amenazas

Previamente, el presidente estadounidense, Donald Trump dijo que la flota enviada está lista para actuar “como con Venezuela”.
Irán rechazó este miércoles la posibilidad de entablar negociaciones con Estados Unidos mientras persistan las amenazas de intervención militar. Este pronunciamiento se produjo después de que el presidente Donald Trump no descartara una acción militar ante la sangrienta represión de las recientes protestas en el país.
La tensión entre ambas naciones ha aumentado considerablemente en las últimas semanas, luego de que Washington desplegara un portaaviones en aguas del Oriente Medio. El despliegue fue visto como una medida de presión ante las violaciones de derechos humanos en Irán, mientras que las autoridades iraníes han reaccionado de manera desafiante, negándose a dialogar mientras las amenazas persistan.
En respuesta a las acciones de Estados Unidos, altos funcionarios iraníes han iniciado discretas gestiones diplomáticas con varios Estados árabes clave de la región. El objetivo de estas conversaciones es obtener apoyo frente a las presiones internacionales, que han aumentado a raíz de la violenta represión de las protestas. La República Islámica busca así fortalecer sus alianzas en el contexto de la creciente tensión con Washington.
Según un grupo de derechos humanos, la represión de las protestas, que comenzaron a finales de diciembre y se extendieron hasta los primeros días de enero, ha dejado más de 6.200 muertos, en su mayoría manifestantes abatidos por las fuerzas de seguridad. Esta cifra ha sido confirmada por diversas organizaciones, aunque activistas aseguran que el balance real podría ser mucho mayor debido a la falta de acceso a información precisa.
El corte de internet, implementado por el gobierno iraní para evitar la difusión de imágenes y noticias de las protestas, ha dificultado considerablemente los esfuerzos para confirmar la magnitud de la represión. Esta medida ha sido vista como una táctica del régimen para ocultar la violencia y evitar la presión internacional.
Ante esta situación, Trump ha mantenido abiertas sus opciones, no descartando la posibilidad de una acción militar en respuesta a la represión. Si bien aún no se ha tomado una decisión definitiva, se especula que las opciones incluyen ataques a instalaciones militares clave o incluso golpes selectivos contra el liderazgo de Irán, específicamente contra el ayatolá Ali Jamenei y sus colaboradores cercanos.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) también ha intensificado las acciones contra Irán, anunciando la deportación de tres exmiembros de la Guardia Revolucionaria iraní que habían ingresado ilegalmente a Estados Unidos. Esta medida forma parte de un esfuerzo por presionar al régimen iraní, mientras las tensiones entre ambos países siguen escalando.
Los analistas internacionales señalan que las opciones de Estados Unidos podrían ir más allá de las sanciones económicas, con posibles ataques militares como una alternativa para presionar al gobierno de Teherán. Esta situación refleja un escenario de creciente confrontación, que podría tener repercusiones significativas para la estabilidad de la región y para la relación entre Irán y las potencias occidentales.
A medida que la situación en Irán sigue evolucionando, el futuro de las relaciones entre ambos países permanece incierto. La combinación de amenazas militares y esfuerzos diplomáticos podría llevar a un punto de quiebre, con consecuencias impredecibles para la región y para el sistema político que rige Irán desde la revolución islámica de 1979.



