Asimismo, un 45% de los que votaron por el congresista candidato dicen que el «aporte del etnocacerista al país sería positivo».
Ya en camino a la segunda ronda electoral, el candidato Roberto Sánchez no ha dejado de intentar desmarcarse de Antauro Humala ”yo desconozco que haya algún compromiso”, “no hay una alianza formal”, ha repetido
La población, sin embargo, tiene claro que ambos son socios políticos. La última encuesta nacional urbano rural realizada por Ipsos para Perú21 así lo revela: un 41% de ciudadanos cree que ambos son aliados e, incluso, están convencidos de que en una eventual elección presidencial del parlamentario, el etnocacerista —sentenciado por el asesinato de cuatro policías durante el Andahuaylazo— sería parte de un gobierno de Juntos Por el Perú (JPP).
Esta percepción sube a un 48% en Lima, señala el estudio que se llevó a cabo el último 16 y 17 de mayo, tras oficializarse el pase de Keiko Fujimori y Sánchez al balotaje del 7 de junio.
Solo un 18% de entrevistados considera que Sánchez y Humala hicieron campaña juntos en la primera vuelta, pero que ya no se repetirá este escenario para la segunda ronda, y el mismo porcentaje (18%) estima que ciertamente Humala apoya a Sánchez, pero si este gana será apartado por el aspirante de izquierda.La encuesta, además, arroja que un 66% del total de encuestados considera que la participación de Antauro Humala en un eventual gobierno de Sánchez sería negativa para el país; apenas el 19% cree que sería positiva y un 15% no precisa.
Todo lo contrario a lo que piensan quienes votaron el 12 de abril por el legislador de JPP. Y es que cuando se les hace esta misma pregunta, hay un 45% que responde que el aporte del etnocacerista al país sería positivo, con lo cual reconocen explícitamente que ha tenido y tiene un rol activo y predominante en la campaña y que verían con buenos ojos que este se prolongue después del 28 de julio si Sánchez gana la elección.
Principales problemas
Los 1,210 hombres y mujeres encuestados identificaron también los que perciben como los tres principales problemas que afectan al país. Allí, la delincuencia ha pasado a ocupar el primer lugar con 63% desplazando a la corrupción que encabezaba la lista hasta enero pasado.
En segundo puesto los peruanos ubican precisamente a la corrupción con un 62% mientras que le siguen empatados el problema del abuso de autoridades y costo de vida con un 23% cada uno. En el mismo orden ubican los encuestados los problemas que los afectan más personalmente.
De otro lado, los electores posicionan a la candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, por encima de su contendor Roberto Sánchez cuando se trata de dar medidas para reactivar la economía y el empleo, convocar a los mejores técnicos, tomar medidas más eficaces para reducir la pobreza o mejorar la eficacia de los servicios públicos o combatir la delincuencia.
Sin embargo, ambos están casi parejos en cuanto a adoptar medidas para combatir la corrupción. Fujimori y Sánchez tienen 33%. Diferente es el escenario cuando se pregunta cuál de los dos consideran que es mejor “para entender los problemas de gente como uno”. En ese aspecto el aspirante de Juntos Por el Perú tiene un 35%, un punto porcentual más que Fujimori (34%).
Falta de confianza
De otro lado, en escenarios hipotéticos, los encuestados dejan claro que no le tienen mayor confianza ni a Fujimori ni a Sánchez. En el caso de una emergencia familiar y si necesitaran que alguien cuidara sus casas y sus pertenencias por una semana, un 52% responde que no le daría las llaves de su vivienda a ninguno de los postulantes al sillón presidencial, otro 25% dice que se las entregaría a Keiko y el 21% al congresista de JPP.Lo mismo ocurre cuando se les consulta si los invitarían a almorzar a sus casas con todos los gastos pagados. El 41% responde que no le gustaría invitar a ninguno, otro 31% se inclina por Fujimori y un 25% por Sánchez.