Ricardo Cuenca, ministro de Educación

Es magíster en Educación con mención en Docencia e Investigación en Educación Superior de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH).

Además, es director de Investigaciones del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y profesor principal del departamento de educación de la UPCH. Es también miembro fundador de la Sociedad de Investigación Educativa Peruana (SIEP), miembro del Consejo Asesor de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) e investigador del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación Tecnológica del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica del Perú (CONCYTEC).

Asimismo, Cuenca forma parte del Grupo de Investigación Cambio Educativo para la Justicia Social (GICE) de la Universidad Autónoma de Madrid y del Grupo de Trabajo sobre Políticas Educativas y Derecho a la Educación del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO

Dialogue y Fundación Varkey). Ha sido consejero del Consejo Nacional de Educación del Perú (CNE).

Sus principales líneas de investigación van por los temas de reformas y políticas educativas comparadas: educación y política, educación superior e inclusión social y cuestiones docentes.

Ha tenido una postura clara desde el inicio de la emergencia sanitaria sobre los problemas que se han visibilizado en el país: «La pandemia, que empezó como una crisis sanitaria y ahora es una crisis del sistema, ha puesto un reflector sobre el país que algunos no querían ver y que ha dejado de ser un ejercicio académico: las desigualdades existen y el Estado tiene que hacerse cargo de que no existan más”, indicó en una entrevista.

Por otro lado, sobre el bachillerato automático para estudiantes universitarios en el período 2020-2021, Ricardo Cuenca calificó esta iniciativa como un retroceso: “La motivación es muy populista y creo que busca enganchar a una alguna parte de población universitaria. Creo que los estudiantes no establecerán un vínculo con este beneficio porque se tiene muy en claro la necesidad de mejorar el nivel universitario. Uno de los elementos más importantes que tuvo la Ley Universitaria fue volver a apostar y recuperar el espacio de investigación académica que fue dejado de lado por las universidades para concentrarse en la formación profesional”, expresó.

En los últimos años ha asesorado a los ministerios de Educación de Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras y Panamá. Ha sido consultor del BID, CAF, OECD, OEI, OREALC-UNESCO, USAID, entre otros.

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