Perú empieza a disputar primer lugar mundial en paltas

La reciente noticia de que el Perú se ha convertido en el segundo mayor exportador de palta en el mundo, desplazando a Países Bajos y solo por debajo de México, de una u otra manera es una grata noticia que levanta los ánimos, cuando la economía nacional sufre una de las mayores caídas históricas por las consecuencias de la pandemia Covid-19. En marzo la economía cayó 16% del PBI y en abril 40% del PBI. No obstante, vale indicar que sin la agroexportación –y también la minería– el Perú no tendría motores poderosos para generar optimismo en la recuperación de la economía a mediano plazo.

Según los datos proporcionados por el Ministerio de Turismo y Comercio Exterior, hasta abril de este año se ha exportado US$ 156 millones en palta fresca, una cifra 5.5 % superior al mismo periodo del 2019. Los principales mercados para este producto fueron los Países Bajos (49.5%), España (19.9%), Reino Unido (8.8%) y China (6.5%). El dato importante aquí es que la agroexportación en nuestro país siguió adelante a pesar de la pandemia y las restricciones que el Estado impuso en todos los sectores de la economía.

Ahora bien, cabe añadir también que el Perú tiene una enorme ventana de oportunidad para continuar su crecimiento ascendente en la exportación de paltas y seguirle el paso a México. ¿Por qué? Es probable que en los próximos meses el precio de la palta suba en Estados Unidos, debido a que la producción mexicana mermaría por lo que se denomina “periodo de flor loca”, entre julio y agosto, cuando la producción baja al 50%; sobre todo en el extenso estado de Michoacán, la zona paltera por excelencia.

La agroexportación en general –y de paltas en particular– ha generado un crecimiento de la producción sin precedentes. Hoy no solo existen grandes empresas exportadoras de palta, sino además cientos de pequeñas asociaciones que crean cadenas productivas. Esta asociación entre empresas grandes, medianas y pequeñas, este año producirá alrededor de 365,000 toneladas de palta para la exportación; mientras que México, líder mundial en este rubro, producirá 420,000 toneladas.

De allí, por ejemplo, que en casi todas las regiones del Perú, pequeños y medianos agricultores han empezado a producir palta para la exportación. En la región Huancavelica, gracias a las coordinaciones con el Ministerio de Agricultura y Riego, se pudo comercializar 12 toneladas de palta. Más de 24 integrantes de la Asociación de Productores Innovadores de Ocoro, de la provincia de Tayacaja, se beneficiaron con ingresos para mejorar su calidad de vida ante esta situación de emergencia. Este trabajo se llevó a cabo a través del Proyecto Especial de Desarrollo del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro. En Omate, Moquegua, tres asociaciones han empezado a producir palta para exportar a mercados internacionales con el apoyo del Minagri, cumpliendo todos los estándares sanitarios debido a la pandemia mundial. De esta manera se demuestra que la agroexportación es el gran motor antipobreza y que crea una clase media en el agro.

Vale precisar también que la pandemia del coronavirus no ha frenado el impulso agroexportador peruano. Mientras la recesión económica se agrava, debido a la paralización de las actividades productivas y las sobrerregulaciones que crea el Estado arguyendo criterios sanitarios, en el primer trimestre del año –según la Asociación de Productores Agrarios del Perú (Agap)– las exportaciones de frutas y verduras tuvieron un incremento de 8%. Como se aprecia, la agroexportación no se detiene pese a la pandemia y la recesión mundial.