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Mujer SE PRENDE FUEGO en plena calle y muere frente a transeúntes en Huaraz

Horas antes, la víctima había ido al hospital porque presentaba un cuadro de ansiedad.

Un espeluznante suceso ocurrió en Huaraz, Áncash. Una mujer murió tras prenderse en llamas en plena vía pública. Este trágico hecho refleja una de las carencias más profundas del sistema de salud en Perú: la salud mental.

La víctima, identificada como Yeny Mayed Norabuena Durán, había buscado ayuda horas antes del fatal desenlace en el hospital del Minsa, Víctor Ramos Guardia, en donde, lamentablemente no le dieron el acompañamiento necesario cuando más lo necesitaba. Ella acudió por un cuadro de ansiedad desbordada.

Según la directora del nosocomio, María Tadeo Manrique, Yeny ingresó por emergencia y fue derivada a una interconsulta. Mientras esperaba el trámite, en medio de una grave crisis emocional, decidió retirarse, de acuerdo con lo detallado por la directora.

En la tarde, se dirigió detrás del terminal de Challhua y sin mediar palabra, se roció combustible y se prendió fuego. Las personas que se encontraban cerca intentaron ayudarla y llamaron a la Policía y el serenazgo, quienes la trasladaron al mismo hospital nacional.

En el nosocomio, indicaron que tenía más del 90% de su cuerpo quemado, por lo que fue trasladada al hospital EsSalud Huaraz.

El equipo médico que la atendió la ingresó con quemaduras de tercer grado, y a pesar de los esfuerzos por salvar su vida, falleció a las pocas horas.

Este lamentable suceso es un claro reflejo de la situación de la salud mental en el país, donde aún se sigue tratando como un tema secundario. Yeny Mayed había pedido ayuda, pero el sistema no estuvo preparado para brindársela de manera integral. La falta de acompañamiento y seguimiento tras su evaluación médica es un fallo evidente que debe llamar la atención de las autoridades.

Además, este caso plantea una reflexión urgente sobre la necesidad de mejorar el trato y los recursos disponibles para las personas que sufren de trastornos mentales. La crisis de ansiedad y otros problemas emocionales no pueden ser tratados de manera superficial ni delegados a la espera de una próxima consulta. Hablar, escuchar y acompañar a las personas en crisis puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

La falta de recursos, la saturación de los hospitales y la insuficiencia de personal especializado hacen que casos como el de Yeny Mayed no sean aislados, y muchos más puedan quedar en el olvido si no se toman medidas inmediatas para reforzar la salud mental como una prioridad en el país.

Este caso es un llamado urgente a no ignorar las señales de alerta y a actuar con responsabilidad para cuidar a aquellos que atraviesan una crisis emocional.

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