Hace 200 años La proclamación de la independencia: El Perú, libre e independiente, por la voluntad general de los pueblos

Proclamación de la Independencia del Perú. Cuadro: Juan Lepiani

El 28 de julio de 1821, el militar argentino José de San Martín proclamó la independencia del Perú desde un balcón en Lima. ¿Cuáles fueron los antecedentes de este acontecimiento? ¿Qué planes tenía San Martín para el Perú? ¿Por qué tuvo que venir un ejército extranjero a independizar a este país?

En 1810, cuando San Martín tenía 32 años, se produjo en Argentina la Revolución de Mayo. Aunque no se proclamó la independencia, una serie de sucesos revolucionarios desembocaron en la destitución del virrey del Río de La Plata y el inicio del proceso de independencia de estos territorios. Como hecho relevante, tras esta revolución la autoridad virreinal fue suplantada por una junta de gobierno que al inicio se declararía leal a Fernando VII. Así, como consecuencias de la Revolución de Mayo, lo que antes fue el Virreinato del Río de la Plata pasaría a conocerse como las Provincias Unidas del Río de la Plata. Hoy, la Constitución argentina señala que tanto «República Argentina» como «Provincias Unidas del Río de la Plata» son nombres oficiales de este país, aunque anteriormente las Provincias Unidas reclamaban también tener jurisdicción sobre todo lo que fue el territorio del Virreinato del Río de la Plata, lo que incluye a los actuales países de Bolivia, Paraguay y Uruguay.

En 1811, un año después de esta revolución, San Martín renunció al ejército español, y obtuvo en setiembre de aquel año su cédula de retiro, con derecho a uso de uniforme y autorización para trasladarse de Europa a Lima, donde alegó poseer intereses que había dejado abandonados, a pesar de nunca haber estado allí. Según el propio San Martín:

«Hallábame al servicio de la España el año de 1811 con el empleo de comandante de escuadrón del Regimiento de Caballería de Borbón cuando tuve las primeras noticias del movimiento general de ambas Américas, y que su objetivo primitivo era su emancipación del gobierno tiránico de la Península. Desde ese momento, me decidí a emplear mis cortos servicios a cualquiera de los puntos que se hallaban insurreccionados: preferí venirme a mi país nativo …”

Así, San Martín abandonó España en plena guerra contra los franceses que defendían el gobierno de José Bonarparte, pero lejos de ir al Perú, se trasladó a Inglaterra. Allí permaneció cuatro meses y estableció contacto con otros hispanoamericanos interesados en la emancipación, como el afamado humanista venezolano Andrés Bello, y con personas vinculadas al gobierno británico. Los hispanoamericanos separatistas con los que San Martín se contactó pertenecían a la Gran Reunión Americana, una logia fundada en Londres en 1797 por Francisco de Miranda, quien en ese entonces ya combatía por la independencia de Venezuela.

El interés británico en la independencia americana y la pertenencia a logias de los próceres no son ningún secreto. De acuerdo con historiadores, como Sergio Martinez Baeza, investigador de la Sociedad Chilena de Historia y Geografía, el mismo San Martín pertenecía a la Logia de Lautaro, la cual estaba afiliada a la Gran Reunión Americana.

Es importante notar que, aunque «logia» es un término con el que comúnmente se hace referencia a asociaciones masónicas, en este caso estamos ante otro uso de la palabra: organizaciones políticas secretas y no religiosas. Así lo explica José Antonio Ferrer Benimeli, profesor jubilado de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza. Esto no quita, como señala el historiador Roberto Arancibia Clavel, doctor en Historia por la Pontificia Universidad Católica de Chile, que muchos de los miembros de la Logia Lautaro hayan sido masones o que esta organización utilizaba conceptos y ritos masónicos.

Otro aspecto importante de la estadía de San Martín en Londres está relacionado con el llamado Plan Maitland. De acuerdo con historiadores como Rodolfo H. Terragno, miembro de la Academia Argentina de la Historia y del Instituto Nacional Sanmartiniano, y Felipe Pigna, director del Centro de Difusión de la Historia Argentina de la Universidad Nacional de General San Martín, en Londres, el futuro libertador habría tomado conocimiento del Plan Maitland. El plan fue elaborado por el militar escocés y miembro del parlamento británico Sir Thomas Maitland y consistía en independizar Argentina, cruzar la Cordillera de los Andes para independizar Chile y, desde allí, invadir por mar el principal bastión español de Sudamérica: el Virreinato del Perú. Tales son los pasos que San Martín siguió para conseguir la independencia del Perú, aunque la influencia del Plan Maitland en el libertador todavía es materia de discusión entre los investigadores.

Antes que él, otros militares independentistas intentaron invadir los dominios del virreinato y fracasaron. Estas expediciones fallidas ingresaron por el Alto Perú y fueron derrotadas en batallas como las de Huaqui (1811) y Viluma (1815). En este último enfrentamiento, el militar español Joaquín de la Pezuela, futuro virrey del Perú, derrotó a las fuerzas independentistas de las Provincias Unidas de Río de La Plata, haciéndolas perder definitivamente el Alto Perú, territorio que volvió a estar bajo el control del Virreinato del Perú.

Luego de haber pasado casi toda su vida en España, San Martín volvió a Buenos Aires en marzo de 1812. La excapital del Virreinato de Río de La Plata se había convertido en la capital de las Provincias Unidas de Río de la Plata desde el triunfo de la Revolución de Mayo de 1810. Al futuro libertador de Chile y el Perú se le reconocieron sus grados militares y se le integró a las fuerzas independentistas. Asimismo, fundó con Carlos María de Alvear y Julián Álvarez una filial de la logia Gran Reunión Americana. Poco después, en marzo de aquel año, San Martín contrajo matrimonio con Remedios de Escalada, más de 15 años menor que él.

En febrero de 1813, San Martín venció a los realistas comandando un regimiento de caballería en el combate de San Lorenzo, ocurrido en la actual provincia argentina de Santa Fe (al norte del país). En este hecho de armas, el caballo de San Martín fue derribado por un proyectil, quedando una de sus piernas atrapada bajo el animal. En esa situación, San Martín hubiera muerto a manos de los soldados realistas de no ser por la intervención de los soldados Juan Bautista Baigorria y Juan Bautista Cabral. El primero, mató con su lanza a uno de los realistas que se acercaba; mientras que el segundo, recibió dos heridas mortales mientras liberaba a San Martín del caballo. Esta sería la primera victoria de San Martín en territorio americano.

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