GOLPE A LA MINERÍA INFORMAL

A través de un megaoperativo, integrantes del grupo Terna del Frente Policial de Cajamarca, personal de la Superintendencia Nacional de Control de Servicios de Seguridad, Armas, Municiones y Explosivos de Uso Civil – SUCAMEC lograron incautar dos toneladas de material explosivo que se encontraban almacenados en el sector Agocucho Bajo, zona ubicada a 15 minutos de la ciudad de Cajamarca.
Se trata de un duro golpe a la minería informal y al mercado ilegal de explosivos que se ha dado en los últimos años en la región Cajamarca. En ese contexto, efectivos de la PNP incautaron: 17,947 cartuchos dinamita, 88,500 metros de cordón detonante, 38,500 metros de cordón de seguridad y 58, 000 detonantes, cuyo costo superaría los 100 mil soles.
“Las primeras investigaciones nos revela que el material decomisado era comercializado para trabajos de la minería informal en la región Cajamarca. Además, representaba un grave riesgo para la sociedad donde se encontraba almacenado, en este caso ante una mala manipulación habría ocasionado grandes destrozos para todo el sector de Agocucho incluso la onda detonante hubiera llegado a la ciudad de Cajamarca. Es sin duda un duro golpe a la organización criminal”, manifestó el jefe del Frente Policial de Cajamarca, Gral. PNP Fidel Pisfil Muñoz.
Esta investigación preliminar se mantiene en reserva con la finalidad de detectar a los propietarios o financistas y luego dar con el destino de esta mercadería. Según las primeras pautas de la investigación, el material estaría dirigido a Cajabamba como primera hipótesis ante la presencia de mineros informales en el distrito de Cachachi, pero no se descarta a las provincias de Hualgayoc, San Pablo, Celendín y Cajamarca donde se han denunciado, hace algunas semanas, también actividades informales de minería.
Finalmente, el general PNP Fidel Pisfil, señaló que el material explosivo incautado será trasladado al polvorín en las instalaciones del BIM Zepita, ubicado en el distrito de Los Baños del Inca. “Se tiene que hacer de conocimiento al Ministerio Público para que después intervenga la Seguridad del Estado para que en conjunto con representantes de la SUCAMEC trasladen los materiales al Ejército para que finalmente se utilice para explotar las pistas de aterrizaje de los narcotraficantes del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).