EL PELIGRO DE UN ESTADO AUSENTE

Por ING.Miguel Alberto Moreno Galicia ( Consultor en Gobernabilidad y Desarrollo Social)
Si hay algo que nos ha quedado en claro con esta pandemia que azota al mundo entero es que en definitiva quien vela por los ciudadanos es el Estado y no la empresa privada como muchos “líderes” nos han venido metiendo en la cabeza desde hace muchos años.
El Estado no puede, ni debe, estar ausente y por el contrario su presencia es imperativa para el desarrollo igualitario, justo y equitativo, y cuando digo esto no me refiero necesariamente a que todos debemos ganar por igual o que todos los ciudadanos tendremos la misma calidad de vida, eso sería un sueño, tal vez de opio.
Nos hicieron creer durante mucho tiempo que el Estado debe dejar que la empresa privada lleve, en su totalidad, las riendas de los principales sectores y rubros de la economía y aceptamos callados, pusilánimes y cómplices. Poco a poco vimos como todo empezó a privatizarse tal vez alimentados por ese deseo de querer mejorar nuestra calidad de vida y con la certeza de que el sector público estaba infectado e infestado por la corrupción y de hecho lo primero nunca sucedió, pero de lo segundo hemos tenido de sobra.
Entregamos nuestro cielo, nuestro mar, nuestras pistas, nuestros recursos naturales, la pensión de nuestros jubilados, etc a empresas en su gran mayoría extranjeras y de alguna manera dejamos que hicieran lo que quisieran y lo que obtuvimos en muchos casos, es abuso, olvido e indiferencia.
Ese abuso que respalda el hecho de que haya tan pocas empresas que le deban tanto dinero al fisco, Miles de millones de dólares que ahora servirían de mucho para no tomar decisiones apresuradas respecto a nuestros fondos de pensiones o tal vez serviría para que muchos profesionales de la salud o de nuestras FFAA y policiales puedan afrontar de mejor manera la crisis sanitaria por la que atravesamos. No es posible que haya tantas empresas que mediante leguleyadas pretendan sacarles la vuelta a sus obligaciones tributarias, basta ya de despidos abusivos y arbitrarios y de empresarios que pretenden hacer lo que se les venga en gana amparados en su poder económico.
Pasada esta crisis sería necesario ver una mayor presencia del Estado en diferentes sectores estratégicos (como el de educación) y en otros con una mayor presencia fiscalizadora (para evitar monopolios u oligopolios por ejemplo). Para ello es imperativo fortalecerlo hacerlo eficiente y eficaz, el sector público debe estar limpio y sólido, no es una utopía es un deseo que espero se pueda hacer realidad.
No mal interpreten mis palabras la inversión privada es necesaria y sería injusto meter a todo el empresariado “en un mismo saco” lo que digo es que empresa y Estado no pueden ir en direcciones opuestas porque finalmente no avanzaremos hacia ningún lado.
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