CORONAVIRUS: HASTA AHORA NO APRENDEMOS

POR ALBERTO MORENO ALFARO (DIRECTOR ALMA NOTICIAS)
Definitivamente el Perú y el mundo en general no será lo mismo después de la Pandemia producida por el COVID 19, la economía golpeará muy fuerte a una clase media emergente que apostaba a estabilizarse en un Perú lleno de emprendimientos válidos para situarse en ese medio, en ese centro económico y político que todos quieren poblar pero que lamentablemente no logran estabilidad y permanencia de los grupos sociales o liderazgos que intentan asentarse.
El Presidente Vizcarra está haciendo un esfuerzo democrático de querer disciplinar a un pueblo que lamentablemente su casi dos terceras partes se mueven en la informalidad y trasladan ese mismo comportamiento a esta guerra contra la muerte para evitar ser un país diezmado por la tragedia.
Sin embargo, no hemos aprendido y no queremos aprender ni políticos, ni sociedad. Somos un pueblo casi “inmortal” que considera que los hechos que suceden a su alrededor no son para ellos que eso está sólo para los que no somos “vivazos, palomillas y criollazos”. Es decir, cumplir o respetar normas es cuestión de “sonsos”, y eso incluye a muchas autoridades.
Debemos estar unidos, pero lamentablemente las autoridades buscan protagonismo personal o político construyendo primero su figura sin importarles si sus votantes sobreviran o no. El tema es simple: no nos basta mirar que sociedades adelantadas como España, Italia, Francia, Alemania y ahora Estados Unidos, entre otros, tengan no sólo una alta tasa de intoxicación, sino una mortandad de seres humanos de todas las edades . Cifras que siguen creciendo lamentablemente.
Los servicios de salud de países desarrollados han colapsado con veinte, treinta, cuarenta o cincuenta mil camas UCI y creemos que a nosotros no nos pasará nada con 600 camas UCI con igual número de respiradores disponibles. Guayaquil es realmente un caso a mirar con detenimiento y preocupación, esto sucede en el hermano país del norte con quién Cajamarca tiene frontera y estas están abiertas literalmente en toda la línea demarcatoria, menos en los pocos metros oficiales de paso de vehículos.
La salubridad de nuestros pueblos es precario y no hay campañas reales para ellos de lavado o de limpieza (¿pero con que lo harían?). Recemos para que esta pandemia no llegue al campo o a las zonas marginales de nuestras ciudades, sería mortal. Es cierto que nadie pudo prever sobre esta pandemia, pero si realmente nos unimos, si alcaldes y gobiernos regionales, empresarios y organizaciones civiles y policiales así como nuestras Fuerzas Armadas hiciéramos una verdadera unidad el impacto en las próximas semanas sería realmente manejable.
Pero si seguimos jugando al: “que a mí no me da”, realmente el pronóstico de lo que venga es reservado. Basta ya de tener mercados llenos en las mañanas, de transitar libremente en las calles, de hacer desfiles de patrulleros con sirenas dejando una sensación de estrés en la población, de seguir exigiendo una autoridad a otra sin asumir realmente el liderazgo que cada uno tienen:. El alcalde con su población, el gobernador con su región y unidos a la PNP y FFAA, empresariado y autoridades políticas podemos dar el ejemplo al país.
Estamos advertidos, hoy queremos autoridades comprometidas con su pueblo, no con cálculo político ni con posturas irresponsables. Cambiemos podemos hacerlo por el Perú, por nuestras familias porque realmente lo merecemos después de haber atravesado tantos desiertos, ríos y quebradas llenas de fango buscando en democracia desarrollo y justicia social. DIOS LOS BENDIGA. ALMA.