APP Y CÉSAR ACUÑA VISTO POR EL EMPRENDORISMO DEMOCRÁTICO.

Hay un bulling político que ni la pandemia ha podido soslayar,  las redes se han convertido en el nuevo protagonista comunicacional y dónde, desde mi perspectiva, el candidato del único partido  con organización nacional vigente cómo APP con su líder César Acuña son tratados con un tinte muy cercano a la discriminación, actitud tantas veces negada pero lamentablemente, en este caso, aceptadas y alentadas por plutocracias desfasadas de la política peruana.

El país ha ingresado a una espiral de peligro para su democracia que  le ha costado  lograrla, mantenerla y viabilizara y ha sido muy costosa no solo socialmente, sino además las costosas  vidas de muchos ciudadanos que la  entregaron  por lograrlo.

Hoy, las elecciones generales de nuestra patria están a 60 días de realizarse y enmarcan como consecuencia de la pandemia una coyuntura diferente, nadie pudo mirar hacia adelante y analizar lo que nos deparaba esta crisis económica que ha puesto a nuestras estadísticas de logros, en diferentes rubros de la vida social de nuestro país, retroceda en por lo menos unos 15 años.

Los políticos de todo calibre y laya no es el discurso de César Acuña que debemos buscar, sino una trayectoria exitosa, honesta y transparente de la gestión pública cuando la realizó. Ya sea como alcalde, gobernador o legislador.

No es la presencia de un caudillo, sino la paciente labor de César Acuña de construir en democracia un partido con una consolidación democrática a su interior. El único partido que nos queda  a los peruanos es  APP, con sus imperfecciones pero funciona ante una constelación de líderes y caudillos que responden sólo a ellos y no a una comunidad organizada con lineamientos y responsabilidades.

APP nació en Trujillo y es un partido político que ha llegado para quedarse A CONSTRUIR EN DEMOCRACIA UNA NUEVA PATRIA Y NACIÓN, que sigue construyéndose, mientras el resto de partidos siguen desmoronándose y sólo tenemos referenciales de liderazgos y caudillismos de izquierdas y derechas que nunca se decidieron a organizar una estructura partidaria.

El emprendedorismo nacional tiene en Acuña un líder natural, con una fortaleza partidaria  y de su líder, cada vez más cohesionada en un centro político al que muchos quieren ingresar pero en el que solo está quedando este líder provinciano chotano, más peruano que la cancha y con un gran desprendimiento social y humano, que tiene “plata como cancha”, pero también tiene ganas como cancha de gobernar para todos los peruanos.

¡¿Podría alguien de los candidatos mostrar un desprendimiento humano perseverante para construir una democracia ajena a los poderes económicos nacionales y convertirlo en una alternativa política de gobierno real con decenas de alcaldes regidores, legisladores ,consejeros regionales y regidores en todo el Perú?

Vista así las cosas, amigos; ¡¿por quién votamos en las presidenciales en estas elecciones?!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *