CAJAMARCA EN CAMINO A UN DIÁLOGO POR INVERSIÓN Y JUSTICIA. POR ALBERTO MORENO ALFARO (ALMA, DIRECTOR DE “ALMA NOTICIAS”)

Uno de los temas que mantienen bajo la carpeta en las regiones con potencial minero como Cajamarca, es sin duda, plantearnos de cómo podemos lograr que minería y agricultura puedan ser recíprocos en cuanto a la necesidad de ser ambos las palancas necesarias para lograr el ansiado desarrollo que los peruanos aspiramos con paz social.
Ningún candidato quiere mostrarse locuaz con la propuesta de unir ambos rubros importantes de la economía nacional, prefieren obviarlo o de otra manera sólo seguir parloteando el clásico “Minas No”, planteando en la práctica a miles de familias sin empleos y que de cerrar la inversión minera sus posibilidades de continuar, quedarían sumidos en la mayor pobreza.
“La mina contamina”, es un estribillo que podría resultar no tan cierto en la magnitud, pero la aclaración al tema ha sido dejada de lado por las oficinas de comunicación del MINEM y de las propias empresas mineras para lograr un esclarecimiento real de la propuesta política. Francesa Nicole Bernex, ex Directora Académica del Centro de Investigación en Geografía Aplicada de la Universidad Católica y experta en uso de aguas, afirma por ejemplo que pesticidas y hábitos de los campesinos contaminan más que las mineras.
Por su parte, el experto en temas de inversión de CIMADE César Humberto Cabrera sostiene que nuestra región Cajamarca –uno de los más pobres del país– podría producir en el orden de un millón de toneladas (Mt) de cobre anuales si se pusieran en producción los yacimientos de Michiquillay, Galeno, Chalhuahón (uno de los depósitos de Conga) y La Granja. Si se añade Cañariaco (Lambayeque) se llegaría a unas 1.2 Mt.
Lo expuesto por el experto es que este cinturón de cobre del norte del Perú, justificaría de lejos la construcción de un ferrocarril para el transporte del concentrado y algunos indican también, una fundición en la costa norte del país.
Por su cercanía, los tres primeros podrían construir una planta de tratamiento común y el transporte del mineral a la costa, que sería en el orden de 500,000 toneladas, más de lo que produce actualmente Las Bambas (aprox. 400,000 ton) y en el nivel de Cerro Verde. La Granja, situada en Chota, añadiría otro medio millón de toneladas.
Es difícil muchas veces escribir estos temas sin ser agredidos por los radicales ambientalistas y sus seguidores ideológicos de la izquierda marxista fundamentalmente. Aunque los segundos sin ningún asidero porque a ningún gobernante de izquierda y menos nacionalistas se les hubiera ocurrido cerrar las minas, eso es simplemente una aberración política que demuestra que todavía tenemos una izquierda que le jalan la nariz para caminar y que apuesta “tirar piedras” por donde escucha mejor la música.
Miremos los últimos 25 años, el Perú ha venido consolidando su posición como uno de los principales proveedores en los exigentes mercados mundiales de alimentos gracias a los saltos cualitativos y cuantitativos en términos de competitividad que ha venido registrando el sector agrario, principalmente en la costa peruana teniendo como motores de crecimiento potencial a la expansión de la frontera agrícola con los grandes proyectos de irrigación y el fuerte incremento de los niveles de rendimiento de cultivos de exportación como las frutas y hortalizas, los cuales incluso superan los promedios mundiales.
Y me parece bien que los trabajadores puedan acceder a una relación mucho más equilibrada entre el derecho al trabajo y la inversión privada, sin que se excluya derechos para ninguno de los dos lados.
En ese contexto, el debate en torno al desarrollo agrícola no debe considerar una posición contraria a la minería. Por el contrario, lejos de ser antagónicas o excluyentes, la agricultura y la minería se pueden complementar y pueden generar grandes sinergias, en beneficio de la población del campo. Cajamarca requiere de esa unidad de sinergias para mirar de cara al inicio de un nuevo siglo en libertad salir de la pobreza y apostar por un desarrollo para todos, con bienestar para todos y con justicia para todos.

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