Desarrollo minero nacional: ¿para qué sirve la prospección y exploración?

Perú tiene una rica historia minera ancestral que data de los inicios de la civilización, que se puede comprobar en los restos arqueológicos por los que podemos constatar que nuestros ancestros emplearon rocas y minerales para atender sus diversas necesidades. Debido al carácter finito de estos recursos es necesario buscar nuevos cuerpos mineralizados mediante la prospección y exploración.

 

La prospección y la exploración son etapas vitales para la industria minera, que se inician con la búsqueda de un depósito mineral, aplicando procesos e indicadores geológicos para identificar yacimientos minerales.

 

Así, en la década de 1970, junto al Gobierno japonés, se descubren los yacimientos Quechua y Coroccohuayco, y se encuentra el pórfido San José, hora conocido como Mina Constancia en las inmediaciones de Katanga.

En esa década también se halla La Granja, Cañariaco, Sorochuco (La Carpa), La Huaca y la anomalía de cobre-molibdeno Lachipampa, ahora conocida como Río Blanco, ubicado en la frontera Perú-Ecuador, como parte del convenio de cooperación con el Gobierno de Inglaterra.

 

Asimismo, en 1979, con el Bureau de Recherches Géologiques et Minieres (BRGM), se pone evidencia los sulfuros masivos de Tambogrande, región Piura, a partir de trabajos de geofísica.

 

En Huánuco, en cooperación técnica con el Gobierno francés se descubre los macizos de rocas ultrabásicas de San Luis-San José (níquel) y se pone en evidencia un buen número de cuerpos de este tipo de rocas en Huancapallac.

 

Década de 1980

Ya en la década de 1980 se descubre Iscaycruz, en la sierra de Lima; Las Huaquillas y Hualatán, en Cajamarca; en Ayacucho se descubrió Colpara y como anomalías Poracota y Los Colorados, en Arequipa.

 

La prospección es la etapa en la que se buscan minerales aprovechables en una zona determinada, y se basa en estudios geológicos y técnicas como la geofísica, geoquímica, interpretación de imágenes satelitales y otras de carácter regional que sirven para determinar los principales blancos prospectivos donde se harán los trabajos de exploración.

 

Por otra parte, la exploración es la etapa en la que se efectúan trabajos más detallados; aquí se determina las dimensiones del depósito mineral y se establece el modelo del yacimiento en forma, contenido de mineral y valor del depósito.

 

 

La información se ofreció durante la conferencia “Prospección y Exploración Básica Criterios y Generalidades”, a cargo del investigador del Ingemmet Víctor Torres Bazán, durante el VI Congreso Internacional de Geología del Sur del Perú (VI Geodur 2020).

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