UPAGU DISTINGUE A DOS ARQUEÓLOGOS JAPONESES

Los arqueólogos Yoshio Onuki y Yuji Seki, que integran la misión japonesa en Perú, fueron distinguidos con el título de doctor honoris causa por la Universidad Particular Antonio Guillermo Urrelo (Upagu), por su valorable contribución en la investigación de la historia de Cajamarca.

La actividad se desarrolló en el preámbulo de la exposición que realizará hoy la misión japonesa donde resumen los 40 años de investigación arqueológica en esta región norandina.
“Es muy significativo este reconocimiento. He recibido premios tanto en Japón como en Perú, pero esta distinción tiene algo muy especial porque Cajamarca es mi segunda tierra. Estoy muy contento, muy satisfecho, me alegra muchísimo esto”, expresó emocionado el arqueólogo japonés Yuji Seki.
En diálogo con la Agencia Andina, Seki afirmó que esta distinción le permitirá tener un acercamiento con los estudiantes universitarios de Cajamarca. “La siguiente generación es importante y nuestro rol es transmitir nuestros conocimientos y nuestras experiencias a los estudiantes para que sepan nuestro trabajo y participen en nuestra actividad”.
Por su parte, el arqueólogo Yoshio Onuki dijo sentirse feliz porque es la primera vez que Cajamarca le otorga una distinción. “Recibí homenajes en otros lugares, pero cada vez que recibo un reconocimiento me pregunto si realmente lo merezco porque es un trabajo de equipo, de colegas, del pueblo, de amigos, de ciudadanos que viven alrededor del centro arqueológico”, aseveró.
Onuki resaltó la importante historia que tiene el Perú y aseguró que hay mucho por descubrir. “Siempre digo que el Perú no es solo arqueología, hay mucha riqueza en cada región y es importante tener museos regionales. El caso de San Pablo, con el museo de sitio Kuntur Wasi es una muestra de la riqueza cultural que tiene Cajamarca”, acotó.
A su turno, la máxima autoridad de la Upagu, Manuel Becerra Vílchez, agradeció a ambos investigadores extranjeros por su desempeño en la investigación de la historia de Cajamarca. “Es importante para la universidad incorporar en el seno académico a ambas personalidades que se distinguen no solamente por el desempeño en la investigación arqueológica, también significan un motor de desarrollo para nuestra sociedad”, refirió.
“El hecho de estudiar nuestro origen como sociedad es motor de desarrollo, porque atendemos el pasado para vivir el presente y proyectarnos hacia al futuro. Es así como debemos entender la universalidad que las actividades que realizamos dentro de la universidad. Es un merecido reconocimiento a quienes dieron mucho por el estudio de nuestra historia, nuestra arqueología, nuestro origen”, puntualizó.