IZQUIERDA CORRUPTA GOBERNÓ CAJAMARCA: SANTOS Y EDDY BENAVIDES

El ex alcalde de la provincia de Hualgayoc (Cajamarca), Eddy Benavides Ruiz, principal artífice de la debacle económica y social de la sierra norte por haber liderado el bloqueo de Conga, está siendo acusado por delitos de corrupción durante su gestión. Francisco Vilas Tirado, presidente de la Junta Contra la Corrupción de la provincia de Hualgayoc-Bambamarca, califica a Benavides como “el alcalde más corrupto”. Vilas señala que, además de las coimas que habría recibido Benavides —principal instigador en contra de proyecto cuprífero Conga—, durante su gestión existían trabajadores fantasmas y dudosos contratos de compra de camionetas y motocicletas para la municipalidad. Estas versiones además son corroboradas por la dirigencia de la Central Única de Rondas Campesinas.

El ex alcalde y principal líder antiminero del norte, y el ex regidor Reynaldo Idrogo Núñez fueron denunciados en la Fiscalía de Cajamarca por presuntos delitos de corrupción durante la gestión edil. Y es que, recientemente, un grupo de empresarios de la provincia de Hualgayoc confesaron la entrega de una presunta coima de S/ 100,000 a Benavides Ruiz, con el fin de ser favorecidos en las obras que contrata la Municipalidad de Hualgayoc-Bambamarca. Según fuentes de la Fiscalía de Cajamarca, el ex regidor Idrogo habría confesado haber recibido esas coimas, complicando la situación de Benavides.

Quienes gritaron a los cuatro vientos en contra de la corrupción, hoy están denunciados por sus cómplices y por los pobladores, quienes no dudan de la veracidad de las versiones en contra del líder radical. Señalan, asimismo, que la ex autoridad, vinculada a Gregorio Santos, líder el Movimiento de Afirmación Social (MAS), estaría en Cuba, huyendo de la justicia. Como se sabe, el MAS y el extraño movimiento radical Inkarri Islam, liderado por Edwar Quiroga, apoyan en estos días el bloqueo del corredor vial del sur, organizado por los hermanos Frank y Jorge Chávez, así como el pago por “derecho de vía” y otras extorsiones en contra del proyecto La Bambas, en Apurímac.

El dirigente Nilton Cruzado Ramos, uno de los  representantes de La Central Única de Rondas Campesinas, entregó a la Fiscalía un legajo de documentos que comprometen al ex alcalde. Cruzado ha indicado que no es la primera vez que Benavides está vinculado a un escándalo de corrupción. Por ejemplo, en el 2015, durante una Asamblea Pública en la plaza de Armas de la provincia se denunció que Benavides apañaba escandalosas irregularidades y actos de corrupción en la Municipalidad. En la asamblea se acusó a Benavides de ser el cabecilla de una banda dedicada  a las adquisiciones irregulares de combustible (petróleo) y de equipos para los vehículos de la Municipalidad. A eso se suman los cuestionamientos a la eficiencia de la gestión de Benavides. ¡Terrible!

Según el portal Transparencia Económica, del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en el año 2014 la municipalidad provincial solo gastó el 65% de presupuesto para proyectos de inversión. De los S/ 123 millones transferidos, Bambamarca solo ejecutó S/ 79 millones. En 2015, la ejecución del gasto se desplomó, alcanzando solo el 37.7% del presupuesto asignado. Con semejantes cifras se demuestra la incapacidad de Benavides y de la izquierda para la ejecución de proyectos públicos que beneficien a los más pobres. Según el MEF, en Bambamarca más del 50% de la población es pobre, la mortalidad infantil es 18%, la población sin agua supera el 40% y quien no tienen corriente eléctrica son ¡el 70% de la población! Toda una tragedia por la inoperancia y la corrupción de la dirigencia antiminera que gobernó Cajamarca por ocho años.

Este nuevo escándalo de corrupción revela quiénes estuvieron detrás del bloqueo de los proyectos de desarrollo para Cajamarca: dirigentes corruptos, a quienes no les interesa la pobreza de sus vecinos. La izquierda antidesarrollo tiene una clara agenda al 2021: detener las inversiones mineras, que en Cajamarca representan una cartera potencial de más de US$ 16,200 millones. Michiquillay es una de ellas, con US$ 2,500 millones de inversión para producir 225,000 toneladas de cobre anuales. Los cajamarquinos esperan que los Santos y los Benavides no vuelvan a dirigir sus destinos.