Cajamarca frente a las elección municipal y regional

POR ALBERTO MORENO ALFARO (PERIODISTA).- La maquinaria electoral está en marcha y nuestros archiconocidos candidatos están preparando motores con fin de llegar en mejores condiciones a una elección de alcaldes y gobernadores a nivel regional. Cajamarca marca un nuevo escenario electoral, el MAS no ha logrado sumar más fuerzas esta vez,  y en su interior se debate una guerra ideológica, de poder y de intereses  que la está desgastando.

Los candidatos, no han logrado, en esta etapa inicial encandilar al pueblo, LA MAYORÍA SE HA DESGASTADO INNECESARIAMENTE  ya sea adelantando su campaña o trajinando en diferentes frentes políticos, el pueblo los percibe. Por ejemplo : ni la presencia de la dirigencia nacional de APP encabezada por César Acuña logró convocar a la población cajamarquina, por lo que hasta ahora podríamos decir que ha sido un arranque frío, casi imperceptible de un pueblo que se ha puesto en el balcón a verlos desfilar a los candidatos sin participar en sus comparsas.

Creo que el momento está definitivamente para un outsider tanto en la región como en la provincia capital de la región. Un candidato no previsto, no tomado en cuenta y que puede aparecer en las próximas semanas.

Sin temor a equivocarme el tema de inversión, trabajo, desarrollo, gobernabilidad, tranquilidad, paz, democracia; serán los nuevos mensajes a exponerse y que lograrán la escucha del pueblo, aquí está el núcleo de la relación candidato – pueblo, el que logra convencerlo de sus probadas cartas de presentación democráticas y de apuesta al desarrollo y la inversión tiene ganado un importante camino.

La inversión minera  será un tema en el debate político, y es que desde inicios del 2016 las cotizaciones de los principales metales que exportamos vienen registrando un significativo repunte (cobre 62%, zinc 142% y oro 22%). Esos mayores precios hacen rentables muchos proyectos que hasta hace poco no lo eran y, por tanto, debieran traducirse en mayores inversiones mineras adicional a la de Michuiquillay.

En Cajamarca ya no es negocio electoral el mensaje antiminero y no solo en la provincia capital, sino en la mayoría de provincias de la región. Quizás los más preocupantes sean los intentos de sectores radicales de colgarse nuevamente de los  conflictos sociales, la actividad antiminera, la consulta previa y la inseguridad, que desde hace ya buen tiempo amenazan la minería.

Si bien es cierto que en el sur el clima de violencia podría agudizarse en el marco de los comicios regionales y municipales de octubre, dudo que en Cajamarca alguien quiera hacer campaña diciendo no a la inversión y si a la pobreza, al desempleo y al hambre…. Pero de los neos camaradas y los camuflados disfrazados de ovejas todo se puede esperar.